
Este tipo de promoción consiste en el envío de publicidad por medio de email a distintos usuarios, que por lo general habrán dado su consentimiento para recibir tal información. Es un tipo de marketing muy directo, con gran capacidad de segmentación y que puede mantener la atención del cliente.
Este es el caso de las newsletters: correos periódicos de carácter informativo sobre la marca. Pueden llegar a un gran número de consumidores con un presupuesto reducido, manteniéndolos al tanto de las novedades de la marca.
Sin embargo, la mayoría de estos correos no suelen ser de interés para el usuario, por lo que tienen unos índices de apertura bastante bajos. Además, en muchos casos, se puede plantear la cuestión de si se está invadiendo la privacidad de los consumidores. Según el grado de aceptación del usuario, encontramos cuatro modos de hacer email marketing.
1. Doubleopt-in: El usuario escribe su dirección de correo electrónico con el propósito de recibir información de una empresa, y esta le envía un email de confirmación.
2. Opt-in: El usuario introduce su email, pero no se le envía ningún correo de confirmación.
3. Opt-out: Se incluye al usuario en su red de envío de emails, pero se le envía un primer correo que la opción de darse de baja.
4. SPAM: Se envían correos de carácter promocional a un cliente sin que este lo haya pedido. Ningún profesional recomienda llevar a cabo este método, dado que es absolutamente rechazado por los usuarios al sentir invadida su privacidad.
