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¿Qué es el marketing digital?

Con la llegada del siglo XXI, se ha producido una importante revolución en el mundo del marketing a causa del auge de internet. Con el paso del tiempo, son más los que usan las nuevas tecnologías y con cada vez más frecuencia.

 

El marketing digital consiste en llevar a cabo estrategias de comercialización en los medios digitales. El marketing online gira alrededor de Internet, tal y como su nombre indica, y utiliza medios como ordenadores, tablets, smartphones o televisiones inteligentes.

Definición

Definición

Precio

El precio es lo que le cuesta a los consumidores obtener nuestro bien o servicio. Es un elemento esencial, ya que determinará, en muchos casos, si el cliente adquirirá o no el producto, dependiendo de sus características y de la personalidad del cliente.

FACTORES QUE INFLUYEN

a) Objetivos de la empresa: toda empresa marca unos objetivos a cada departamento: Comercial, Producción, Finanzas y Recursos Humanos.  Por lo tanto, a la hora de determinar un precio, debemos actuar con sincronía con todas las áreas de la empresa para intentar conseguir los beneficios marcados.  

 

b) Costes: Suponen el límite inferior de nuestro precio, es decir, que por debajo de esta cifra entraríamos en números rojos. Por ejemplo, si vendemos un producto a 2€, mientras que este nos cuesta 3€, tendremos un saldo negativo (-1€).

Sin embargo, podríamos utilizar esta rentabilidad negativa como una estrategia para conseguir una penetración rápida o una mayor cuota de mercado, aunque de manera temporal.

 

c) Elasticidad de la demanda: Son las fluctuaciones que padece la demanda de un producto dependiendo de diversos factores: precio, entorno económico, etc. Por ejemplo, los bienes o servicios de primera necesidad, como el pan, o incluso el petróleo, tienen una baja elasticidad de la demanda, debido a que los consumidores siempre los van a necesitar.

d) Sensibilidad a los precios: Es el grado en el que el precio de un producto afecta a sus ventas. Un cliente con una alta sensibilidad a los precios será más crítico y tenderá a comparar más entre empresas. Sin embargo, este no es un aspecto que depende únicamente de la personalidad del cliente, sino también del producto que vendemos: los productos de primera necesidad tendrán una menor sensibilidad a los precios que los cosméticos, por ejemplo.

e) Valor del producto: Antes de fijar el precio de un producto, tenemos que analizar la percepción que tienen los clientes del mismo: las características que más valoran, la calidad, la imagen de la marca…

f) Competencia: Las acciones de la competencia, desde hacer rebajas hasta lanzar un nuevo producto, son factores determinantes a la hora de fijar los precios, dado que los clientes comparan y optan por la opción más económica –siempre ambos productos tengan características similares–.

Consiste en el bien o servicio que ofrece una empresa a los consumidores para que lo adquieran. Lo primero que debe hacer todo buen marketer es conocer su producto: qué características ofrece, a quién va dirigido, su calidad, etc.

Hay que tener en cuenta la diferenciación: cuanto más se diferencie un producto de la competencia, más fácil será que triunfe. Si varias empresas ofrecen el mismo producto, los clientes se “repartirán” entre las diversas compañías, haciendo que estas reduzcan sus ingresos. Y no nos interesa ser del montón, si queremos que nuestra empresa triunfe.

Producto

De igual manera que el marketing tradicional, el marketing online puede dividirse en varios aspectos, las 4Ps o el marketing mix: producto, precio, promoción y distribución. 

Promoción

La promoción consiste en toda forma de comunicación de la empresa con los consumidores. Es decir, son todos los esfuerzos que dedica a darse a conocer al público con el objetivo de aumentar ventas y conseguir una mayor cuota de mercado.

La promoción engloba cuatro aspectos diferentes:

  • Promoción de ventas: consiste en incentivos a corto plazo para incrementar las ventas de un producto. Algunos ejemplos son: cupones, muestras gratuitas, premios a la fidelidad, descuentos temporales, etc.

 

  • Publicidad: Tal vez es lo que primero nos viene a la mente cuando pensamos en promoción.  Se trata de utilizar los medios de comunicación para informar y (sobre todo) persuadir al consumidor para que adquiera un bien o servicio.

  • Relaciones públicas: se encargan de la comunicación con las instituciones con el objetivo de dar una buena imagen de la empresa. Es decir, sirven de nexo de unión con los órganos gubernamentales y los medios de comunicación.

 

  • Marketing directo: Consiste en dirigirse a un consumidor de forma directa con el fin de persuadirlo para que realice una compra. Estamos hablando de buzoneo (introducir folletos en buzones), telemarketing, por el que se llama por teléfono a diferentes personas previamente seleccionadas o, por último, enviar correos electrónicos de carácter publicitario.                    Además, estos métodos nos permiten obtener diversos datos y respuestas medibles de los consumidores. Por ejemplo, si realizamos una llamada a un particular promocionando nuestro producto, podremos saber de primera mano su reacción.

 

La combinación de los siguientes aspectos dependerá de las características de nuestro producto, del mercado en el que nos encontremos y del público objetivo al que está dirigido.

Distribución

Recordemos que una de las definiciones del marketing es satisfacer las necesidades de los clientes. La distribución, en este caso, se encarga de situar el producto, donde, cuando y como los consumidores lo necesitan.

 

Los distribuidores e intermediarios juegan un papel muy importante en la actividad empresarial. Pueden tratarse de mayoristas (que venden nuestro producto a otras empresas) o minoristas (cuyo objetivo será el consumidor final). Si bien suponen un menor margen de beneficio, dado que nos alejan del consumidor, aportan toda una serie de aportaciones a nivel logístico y organizativo:

 

 

  • Mayor acceso a clientes potenciales: Es imposible llegar a todo el mundo con nuestros propios medios. Para que una compañía sea exitosa, debe tener una red de distribución eficiente, que cubra la mayor cantidad de clientes potenciales posibles.

 

  • Promocionan a nivel local: Los minoristas que venden nuestros productos aumentan la presencia de nuestra empresa en el mercado local.

 

  • Combinan productos: Un mismo distribuidor puede reunir productos de diferentes empresas para reducir costes y tener una gama más completa de artículos.

 

  • Reducen transacciones: En un contexto con diversos productores y clientes, el número de transacciones puede llegar a ser tal que se convierta en un verdadero quebradero de cabeza. Sin embargo, al añadir un distribuidor a nuestro canal de distribución, conseguimos reducir significativamente ese número, y por lo tanto una mayor eficiencia.

Marketing mix

Producto
Precio
Promoción
Distribución

"La pregunta no es ¿qué queremos saber de las personas?, sino ¿qué quieren saber las personas de ellas mismas?"

Mark Zuckerberg

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