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Tendencias

En la actualidad, es esencial adaptarse a las nuevas tecnologías e ir un paso por delante. El mundo empresarial es extremadamente competitivo, y debemos utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para poder superar a nuestros competidores.

Por lo tanto, la pregunta es: ¿Qué nos depara el futuro? En este apartado os explicaremos que rumbo tomará el marketing digital y cuáles son sus próximos objetivos.

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Tendencias generales

Lo queremos fácil

Al contrario que en épocas anteriores, ya no se estilan los productos con múltiples funciones que te permiten realizar cosas de manera más precisa y detallada. Los clientes quieren productos fáciles de usar, ser capaces de entender su funcionamiento sin dedicarle mucho esfuerzo. Según un estudio de ComScore, más del 54% de los consumidores pierden el interés en productos tecnológicos que consideran difíciles de usar. 

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Las empresas están dedicando muchos esfuerzos en crear productos que ofrezcan las mismas funciones pero con herramientas más fáciles de usar. El cliente no sólo lo valorará de manera positiva, también se traducirá en fidelidad a la marca y en opiniones positivas.

Economía colaborativa

Con la aparición de los e-commerce se ha creado una gran cantidad de empresas digitales cuyas funciones nunca antes habríamos llegado a imaginar. Este es el caso de compañías como BlaBlaCar o Wallapop, las cuales hacen de intermediarias entre dos individuos. A este tipo de empresas se las llama Consumer  to Consumer (C2C), es decir, empresas en las que ambas partes son los propios consumidores.

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Por ejemplo, BlaBlaCar se trata de una plataforma digital que pone en contacto a dos personas que están interesadas en llegar al mismo destino, de manera que puedan compartir gastos de transporte. Esto no sólo sirve para viajar de manera más económica, sino que también contribuye a preservar el medio ambiente.

Privacidad y transparencia 

Ya sea por el SPAM y las cookies o por la información que tenemos damos vía online para darnos de alta en alguna web, en muchos casos podemos sentir que nuestra privacidad ha sido transgredida. Cada vez más personas y empresas usan la red para sus propios fines, pero en muchos casos su actividad puede verse limitada por este motivo. 

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Para que los usuarios tengan una mayor confianza en internet, las empresas quieren mostrarse más transparentes en lo que respecta a su actividad. De este modo, los consumidores aumentan su confianza en la red y se vuelven más activos en internet de manera indirecta.

Tradicionalmente, el objetivo de muchas empresas era satisfacer las necesidades de los consumidores, pero ahora ya no nos limitamos a ello: nos anticipamos a ellas. Es decir, predecimos qué desea el cliente antes de que este nos lo pida para ser más eficaces, instantáneos. En un mundo tan competitivo, cada vez más rápido, debemos encontrar maneras para adelantarnos a la competencia.

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“Suena muy bien, pero eso es algo prácticamente imposible”, pensarán muchos. Sin embargo, la red nos ofrece herramientas de análisis cada vez más avanzadas que permitirán llevar a la realidad semejante utopía. El proceso de selección de información de los Big Data es cada vez más sofisticado, y diversas multinacionales ya incorporan expertos en su plantilla que se dedican a esta función. Es más, han surgido compañías cuyo único propósito es descifrar los deseos de los consumidores a partir de la información que dejan en la red.

Anticipación

Ejemplo

Sin ir más lejos, Amazon ya tiene tres patentes en los EEUU de envíos anticipatorios. Actualmente, la marca norteamericana funciona bajo pedido, es decir, que envía los productos demandados por los clientes una vez estos han realizado el encargo. El objetivo de los nuevos envíos sería entregar toda una serie de productos antes que el cliente realice un pedido, anticipándose a los deseos del consumidor.

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Este nuevo sistema de ventas sería especialmente efectivo con productos muy populares, como el último best-seller de turno. Sin embargo, pese a que la compañía cuenta con algoritmos avanzados, no descarta que se produjeran envíos indeseados, los cuales se compensarían con regalos o descuentos.

Las horas que le dedicamos a la red cada día son un signo de la evolución tecnológica que ha experimentado nuestra sociedad. En muchos casos, la actividad virtual puede ser tal que nos sintamos presionados o incluso invadidos por este mundo digital.

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Últimamente, se están empezando a dar casos de desconexión, es decir, episodios en los que un individuo desea dejar de usar la red de manera voluntaria y temporal. La gente busca wifi gratis en diversos locales cuando va por la calle, mientras que un pequeño colectivo desea liberarse de todo tipo de conexión. No es de extrañar que nos encontremos letreros de “no wifi” en diversos establecimientos en los EEUU, no porque nunca lo hayan tenido, sino que lo usan como una estrategia de diferenciación.

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Esta nueva tendencia también se aplica en el sector turístico. Algunas compañías han optado por la estrategia de crear hoteles anti-estrés basados en la ausencia de aparatos electrónicos. Esto es un signo de la aparición de un colectivo, por ahora minoritario aunque creciente, de personas que desean tomarse un descanso de la rutina, donde la red es omnipresente y (casi) imprescindible.

El nuevo privilegio: estar desconectado

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